Cómo comenzar a templar al niño

Cómo comenzar a templar al niño

En la rutina diaria del niño, además de los procedimientos obligatorios: nutrición, sueño, paseos, debe haber un atemperamiento del cuerpo.

Para los procedimientos de atemperación debe proceder ya sea por la mañana o por la tarde. Muchos investigadores han demostrado que durante estos períodos del día, los niños son más capaces de adaptarse a los cambios de temperatura.

Hay varias reglas para atemperar a un niño.

– El endurecimiento debe hacerse de manera constante y sistemática, sin repetición constante, el resultado no será reparado y todo será inútil.

– Todos los cambios en la fuerza y ​​la duración del endurecimiento deben ocurrir gradualmente, un aumento brusco de la exposición puede provocar hipotermia y la aparición de enfermedades graves en el niño.

– No puedes atemperar a un niño enfermo.

– Es mejor realizar procedimientos de una manera compleja, esto aumentará su eficacia.

– No se puede forzar a un niño, los procedimientos para endurecerlo deben traerle alegría o al menos no causar emociones negativas.

Se sabe que a los niños les gusta imitar a los adultos, por lo que sería bueno si los procedimientos y ejercicios de endurecimiento en las mañanas los niños y adultos lo hicieran juntos. Los médicos han demostrado que los niños que realizan ejercicios y ejercicios gimnásticos en el aire, al menos varias veces al día, tienen menos probabilidades de enfermarse.

Más ir. Enséñele a su hijo a caminar, incluso a distancias cortas. Si a un niño le gusta andar en bicicleta, desarrolle este deseo en él. El entrenamiento físico es muy útil a esta edad. En la temporada de invierno, el ciclismo se puede cambiar a patinaje y trineo.

Las formas más efectivas de endurecimiento son nadar y nadar. Puede aprender a nadar un niño tanto en un baño de casa como en piscinas.

Los principios principales que siempre se deben observar cuando se templan los niños deben ser cautelosos, hacer todo de manera uniforme y adherirse al sistema.

Cómo comenzar a templar al niño